lunes, 21 de julio de 2014

La dieta cariogénica, la peor para tu salud bucodental


Existen alimentos que predisponen mejor que otros a la producción de caries.

Las caries dentales constituyen una de las enfermedades crónicas más frecuentes que afectan a la raza humana. Diversos factores predisponen al individuo a adquirir caries, entre ellos, la calidad de la dieta es uno de los fundamentales, por ejemplo una dieta rica en hidratos de carbono facilitará la formación de la placa bacteriana.

Hay  que tener en cuenta que el consumo de azúcar ha aumentado considerablemente. En el siglo XII la ingesta diaria de azúcar era de 12 gramos mientras que en la actualidad se eleva a más de 100 gramos según los países.



Características que hacen qule los alimentos sean cariogénicos:

1. Propiedades físicas:

- Adhesividad. Cuanto más adhesivo sea el alimento, mayor tiempo permanecerá unido a la pieza dentaria. Es el caso de los chicles, gominolas, turrones.
- Consistencia. Un alimento duro y fibroso como la manzana, la zanahoria... ejercerá una acción detergente sobre la pieza. Los blandos tienen tendencia a adherirse (galletas, chocolate...)
-Tamaño de la partícula. Los formados por partículas pequeñas tienen mayor probabilidad de quedar retenidos en surcos y fisuras.                                                                                             

2. Ocasión en que se consume el alimento

La cariogenicidad de un alimento es mayor al ser comido entre las comidas que cuando se ingiere durante ellas. El motivo es que durante las comidas se produce una mayor salivación y lo variado de la alimentación obliga a un aumento de los movimientos musculares de mejillas, labios y lengua, con lo que se acelera la eliminación de residuos.

3. Frecuencia

Mientras más veces al día se esté ingeriendo alimentos ricos en hidratos de carbono, mayor será el potencial cariogénico (que provoca caries) de éstos. Por otra parte, existen alimentos que presentan un efecto inhibitorio sobre los procesos cariogénicos. Los principales son:
-Flúor. Bien en los alimentos o administrado en forma tópica. -Calcio y fósforo. Evitan a desmineralización del diente.
-Hierro. Estudios realizados en animales han demostrado su efecto sobre el proceso cariogénico.
-Proteínas. Una dieta pobre en proteínas aumenta el riesgo de desarrollar caries.
-Grasas. Forman una película protectora sobre los dientes.     

               

lunes, 14 de julio de 2014

Caries dental en la infancia temprana

Antecedentes del estudio

Por definición, la caries dental en la infancia temprana es la rápida y extensa cariación de los insicivos primarios superiores antes de los 4 años de edad. Los líquidos azucarados, fórmulas y leche de vaca han sido, por mucho tiempo, asociados como factores causales de la caries dental durante la infancia temprana.
Indudablemente, la exposición prolongada de los dientes del pequeño a sustancias cariogénicas, particularmente sacarosa, contribuye a la caries dental temprana.
Una reducción en la incidencia de la caries dental temprana será resultado de los esfuerzos conjuntos del pediatra y del dentista. De forma tal que ambos profesionales de la salud, tomen una responsabilidad activa en la toma de medidas preventivas e incluso terapéuticas para aliviar los problemas dentales entre los niños en crecimiento.

Este artículo ha sido extractado del estudio de Schulte, James y Cols, titulado "La caries dental en la infancia temprana", Clinical  Pediatricians, Vol. 31, No. 12 diciembre 1992.

El estudio en resumen:

  • La caries dental es una de las enfermedades de mayor incidencia durante la infancia.
  • La ingesta en la dieta de sustancias altamente cariogénicas es un factor clave que contribuye a la caries dental en la infancia temprana.
  • Los pediatras juegan un importante papel en la detención temprana de la caries dental en la infancia.
La sacarosa y la caries dental

El tema de la caries en los lactantes pareciera innecesario para muchos. El peligro de la caries infantil, después de todo, se ve remoto, si se considera que los lactantes tienen pocos dientes para manifestar este problema. Además de lo anterior, los primeros dientes de los lactantes no son definitivos y serán reemplazados a lo largo de los años.
Lo cierto es que, de forma temprana en el desarrollo del bebé, el tejido duro que eventualmente formará los primeros molares definitivos, por ejemplo, comienza desde el nacimiento. Asimismo, el tejido para los incisivos permanentes se forma entre el 3o. y 4o. mes, y los caninos alrededor del 5o. mes de vida.
Esto implica que sea necesario una nutrición adecuada desde temprana edad, aún cuando no parecía tan importante para los dientes. Una nutrición inadecuada puede fácilmente dañar el crecimiento tanto de los dientes definitivos como de la detención primaria.
Asimismo, los periodontólogos han citado el "síndrome del biberón" como una condición que se observa en los lactantes, como posible resultado a la exposición a líquidos endulzados con sacarosa o fórmulas infantiles que contienen sacarosa. En este síndrome, se observa destrucción en los dientes frontales superiores.
Ocasionalmente, inclusive los molares superiores e inferiores pueden sufrir deterioro.
Sin duda, la sacarosa es el carbohidrato más cariogénico de todos.

La sacarosa y su mecanismo de acción en la caries dental

La sacarosa es un disacárido constituido por la unión de dos monosacáridos. Es un sólido cristalino,  de formas familiares para nosotros. La sacarosa altamente refinada se presenta en forma de polvo granulado blanco (azúcar). Otro tipo de azúcar menos puro como el azúcar morena, debe su color a la presencia de melazas. La sacarosa actúa directamente sobre los microbios estreptococos cariogénicos de la boca, que ocasionan la caries dental. Estos microbios toman la sacarosa disponible en la boca del niño y la rompen en sus mocosacáridos componentes. La glucosa y la fluctuosa vuelven a ser degradadas hasta dextrano y levano (azúcar invertida) respectivamente,  y estos son los componentes que conllevan a la formación de placa bacteriana en los dientes.
El levano es un material pegajoso que retiene la placa bacteriana en a superficie de los dientes. Durante el proceso de fructuosa-levo, se produce ácido láctico como producto final del proceso. El ácido contribuye a la desmineralización de los dientes, favoreciendo la caries.

Una mala nutrición puede fácilmente dañar el desarrollo de los dientes  permanentes y de la dentición primaria.


viernes, 4 de julio de 2014

Caries de biberón, son un tipo de caries destructivo y progresivo.

Las caries de biberón o de los 2 años son un tipo de caries destructivo y progresivo, que
ataca a los dientes primarios conocidos como dientes de leche de niños lactantes.
Este tipo de caries afecta a los niños desde los 6 meses (en el período de la dentición) hasta
los 4 años, aproximadamente.

¿Cuál es la causa?
Usualmente, los padres le dan el chupón o la mordedera con miel, azúcar o chocolate al
niño. O bien, le dan el biberón con jugos o leche hasta que el niño se duerme.
En ambos casos, si no se les lavan los dientes, el dulce y la leche fermentada crean un medio
ideal para los microorganismos que se definen como caries de biberón.

¿Qué características tienen?
Son progresivas y destructivas. Inicialmente se visualizan como manchas blancas en los
dientes incisivos superiores y luego se transforman en un color amarillento oscuro. Afecta al
esmalte, luego a la dentina y llegan hasta el nervio, desbaratando y desmineralizando el
diente.

Riesgos
Si no se tratan a tiempo, llegan a afectar al nervio. En estos caso se debe hacer una
pulpectomia. Se saca el nervio y se obtura con un material absorbible. (Es un procedimiento
similar a la endodoncia)
Extracción: es el último recurso y, en estos casos es necesario colocar mantenedores de
espacio, a efectos de garantizar: el desarrollo del lenguaje, la función de masticar y la
conservación del espacio para los dientes permanentes.

Prevención
•No le des a tu niño el chupón o la mordedera con dulce o miel.
•Evita que tu niño se duerma con el biberón.
•Lava sus dientes y sus encías con: una gasa húmeda si ha comenzado con la dentición o, un
cepillo de dientes adecuado para los meses o años que tiene.
•Hazlo, al menos dos veces al día. El lavado de la noche es el más importante.